Educación Intercultural

La interculturalidad da cuenta de fenómenos sociales de intercambio entre pueblos y culturas que cohabitan territorios comunes, e implica aspectos políticos, territoriales, culturales, lingüísticos y socio-históricos. La interculturalidad como paradigma, busca relaciones de equidad e igualdad entre poblaciones indígenas y sociedades mayoritarias, como también, entre ciudadanos de países de destino y población migrante.

Esta noción de interculturalidad cuenta de procesos de intercambio, tensiones y negociaciones. Se concibe como una construcción permanente, que aspira a la reciprocidad, crecimiento y aprendizaje de las personas que conviven en contextos y territorios de diversidad.  (Walsh 2002, GarciaCanclini 2004).

Desde esta perspectiva, la Educación Intercultural (EI), se transforma en un eje significativo de la Educación pública, ya que instala las nociones de alteridad y de derecho. Desde esta perspectiva política, la interculturalidad interpela a la educación a develar y hacerse cargo de un escenario de diferencias culturales. Esto implica entre otras cosas: la visibilización y reconocimiento del otro, la promoción de lenguas y culturas ancestrales, fomento de los derechos educativos de los niños migrantes, y  el desarrollo de estrategias que impliquen formarse y llevar a cabo procesos integrales de cohabitación y valoración de la diversidad.

El encuentro de  culturas supone sociedades con historia, linaje, territorio común y que sostienen una base de creencias y derecho consuetudinario.  Estos factores determinan una configuración identitaria, que no es estática, sino múltiple y dinámica. En contextos multiculturales, esta configuración de la identidad, se mantiene o altera, dependiendo de las condiciones de discriminación o valoración, simetría o asimetría con los otros grupos de contacto, como asimismo con los grados  de asimilación/integración.

De tal forma, la Educación Intercultural, se debe posicionar como una oportunidad para el sistema educativo nacional; en tanto exige la formulación de políticas educativas tendientes al desarrollo de actitudes, conocimientos y comportamientos que valoren la identidad multicultural que se observa en la conformación social de nuestro país.

Los sistemas educativos representan un pilar fundamental para la promoción de cambios estructurales en la sociedad y la disminución de las desigualdades. En este sentido; la EI se instala en la política pública y en el marco jurídico internacional, desafiando el desarrollo y cumplimiento de normativas reguladoras que subsanen la exclusión de patrones políticos, culturales y lingüísticos de la educación nacional.

Hablaremos de una Educación intercultural en especial para hacer referencia a contextos donde la diversidad está marcada por la presencia de población inmigrante; y de Educación intercultural bilingüe para dar cuenta de la propuesta educativa y política que se hace cargo de la diversidad cultural y étnica de nuestro país.

REFERENCIAS

García Canclini, N. (2004) Diferentes, desiguales y desconectados. Mapas de la interculturalidad. Barcelona, Gedisa.

Walsh Catherine (2005) La interculturalidad en la Educación, Unicef Ministerio de Educación, Perú.