Entrevista con Héctor Mariano, profesor de lengua mapuche

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14 octubre 2014

En la región y también en Chile, la lengua, cultura y organización sociopolítica de los pueblos indígenas, sobrellevaron la discriminación durante siglos, en pos de la homogenización que caracterizó la conformación de los nuevos Estados-nación del período postcolonial. Este desequilibrio material y simbólico, se concretó con normativas, leyes y reformas educativas, tendientes a invisibilizar el pluriculturalismo, proyectando la conformación de países monolingües y monoculturales.

En la actualidad, y gracias a la participación de hombres y mujeres de diferentes pueblos indígenas, autoridades tradicionales y otros relevantes actores sociales, se ha relevado de manera determinante la riqueza de la diversidad, la cual se ha afianzado con convenciones internacionales y leyes de carácter nacional, que determinan como Derecho Humano la educación en lengua indígena, como primera o segunda lengua, la valoración de la cultura, y la promoción de este corpus de conocimientos.

La aspiración para lograr interculturalidad con equidad, es extender estos saberes a toda la población nacional,  a fin de reconocerse y conformar países con una identidad que asume su historia y origen.

profesor hector marianoEste es el desafío que motiva a Héctor Mariano, funcionario de la Universidad de Chile y  profesor de mapudungun, quien inició hace más de una década, junto a estudiantes y a algunos académicos, el sueño “Kom kim mapudungunguaiñ waria mew”, “todos podemos hablar mapudungun en la ciudad”. Mapuche originario de la comuna de Galvarino, comunidad “Kurako Rankil” (piedra en el agua) de la región de la Araucanía, monolingüe en mapudungun hasta los 10 años y con la experiencia de la ritualidad mapuche, como asimismo, de los saberes cotidianos de la comunidad, cautiva con su serenidad y conocimientos a quienes lo escuchan. Desde que inició la sistematización del mapudungun, para poder enseñar su lengua de origen, ha realizado cursos, diplomados, ha participado en proyectos de investigación, fondo de las artes, ha escrito libros de enseñanza de mapudungun para niños y adultos, y se ha especializado en universidades de Perú y Bolivia. Su experiencia le ha permitido desarrollar una estrategia de enseñanza gradual de “la lengua de la tierra”  y ha dictado sus cursos en diversas facultades de la Universidad de Chile; también en la Universidad Metropolitana, Alberto Hurtado, Cardenal Silva Henríquez y en organizaciones mapuche. Actualmente, y gracias a su experiencia como profesor de estudiantes motivados y estudiantes mapuche en proceso de recuperación de su lengua, Héctor Mariano promueve los saberes de su pueblo en muchos contextos. De tal forma,  a través de una iniciativa del Programa de Educación Intercultural Bilingüe del Ministerio de Educación, en la actualidad se reúne todos los  sábados con “Educadores Tradicionales”, para revitalizar los conocimientos de personas mapuche que tiene por misión, enseñar mapuchedungun, en diferentes escuelas de la Región Metropolitana.

Para conocerlo más, fuimos en su búsqueda y lo encontramos en el aulario del Campus JGM, compartiendo un Nútram o conversación con aproximadamente 25 estudiantes, luego de realizar un pentukun (saludo en mapudungun) le preguntamos:

¿Qué actividades de revitalización lingüística está realizando en el campus?

Durante este semestre, estoy realizando un curso de lengua y cultura mapuche,  desde el Programa de Educación Continua. En realidad el curso en un comienzo fue enfocado a futuros docentes, para que aprendieran algo de interculturalidad, pensando que siempre un profesor puede encontrar niños y niñas mapuche en escuelas de Santiago. También los estudiantes podrían encontrar trabajo en las regiones del sur y con este curso pueden tener nociones de mapuchedugun.

sala2Considerando este curso y todas las iniciativas que ha llevado a cabo, ¿qué repercusión espera que ocurra a nivel personal y social en sus estudiantes?

Primero, me  gustaría que no siga existiendo en Chile espacio solo para el castellano. En nuestro país existen lugares donde vive gente con otra forma de entender la realidad, que tiene otro código en su mente; hablantes de su lengua materna, el mapudungun u otra lengua indígena. Quisiera que los estudiantes logren  la capacidad de enseñarles a esos niños, los saberes que vienen con el mapudungun, incluso también que los contenidos obligatorios de las escuelas puedan ser transmitidos en mapudungun. Eso influiría en la identidad de nuestro país, y también aportaría a la valoración de los mapuche como asimismo, en la conciencia e identidad de los mestizos.

Tal vez sería un poco pobre hablar de “sensibilizar en la diversidad“, pero eso me parecería importante que pudiera suceder. Negar la diversidad refleja un poco “pobreza de país”. Incluso en la universidad tenemos mucho mestizaje, los estudiantes podrían conocer su origen, reconocer su lengua, aprender a hablar mapudungun en la ciudad, volverla funcional, vivirla en plenitud, crear nuevas palabras, neologismo según la realidad de la ciudad y así tener la vivencia lingüística, con el tiempo cultural de la actualidad.

Yo sostengo que todos podemos hablar mapudungun en este tiempo, actualizando nuestra lengua en la ciudad, así como lo hacían los antiguos, desde la contemplación de la naturaleza, sin embargo, hoy nosotros en la ciudad tenemos el desafío de encontrar nuevos vocablos para nominar lo tecnológico, las redes sociales y la modernidad que nos rodea

¿Cómo vincula este proyecto con la formación de otros profesionales, no solo del ámbito educativo?

Aunque no es solo el único camino, la idea es hacer cursos abiertos a la comunidad pensando en que se integren todos los saberes, considerando el saber que tienen los alumnos. De esta manera pueden aportar a nuestro pueblo los estudiantes de lingüística, filosofía o antropología, de tal forma que todo el conocimiento de la ciudad, sea un aporte para volver a hablar nuestra lengua, reviviendo y valorando  nuestros saberes. Por ejemplo los estudiantes de arquitectura, podrían conocer que en nuestra lengua existe el dungun (asunto o palabra), para hablar de la construcción de la ruka o de la arquitectura mapuche. Cuando los lingüistas estudian nuestra lengua, reconocen por ejemplo morfemas, estructuras gramaticales; y desde la condición del mapudungun como lengua aglutinante, pueden investigar neologismos y ayudar en la construcción de nuevas palabras.

Los alumnos de veterinaria por ejemplo, también pueden participar en nuestros cursos, ya que nosotros como pueblo tenemos nuestra propia forma de sanar a un animal. Hoy también coexisten prácticas mapuches sin saber que son mapuche, entonces ¿cómo incorporarlas?sala1

Siguiendo con el ejemplo de los veterinarios, ¿Cómo esas prácticas con los animales se pueden interpretar desde la lengua y el saber ancestral?; ¿Cómo desde el mapudungun se nomina la acción de sanar?; ¿cómo enfrentar al animal desde lo lingüístico y cultural?:  Qué se preguntarán los estudiantes o cual será el pensamiento frente a un animal: “¿por qué está enfermo?” o ”lo voy a medicar para que se  sane”, o “lo voy a medicar para que no se muera”;  esto porque en el idioma y saber mapuche, cada frase y nominación de la realidad, tiene un sentido.

Entendiendo interculturalidad como relaciones en equidad, ¿Cómo imagina en un futuro al Campus JGM, para que sea realmente intercultural?

Qué difícil pregunta….

Esto se encuentra en proceso, ahora está pasando esto con mi presencia. Este trabajo puede ser útil, en el sentido que ha llegado otro tipo de saber,  y eso ahora se está valorando.

Complicada pregunta…

Si vemos nuestro país, aun se aminora un poco el ser de mi pueblo y quisiera que la interculturalidad se plasmara respetando y amando lo que tiene este país como patrimonio, es decir, el saber, la lengua, la cultura, la cosmovisión.

Para que este campus sea realmente intercultural, es preciso que la cultura y las personas que la sustentamos, no se vean como objeto de estudio, sino que nos relacionemos desde una práctica intercultural, de valoración y respeto. Nuestro conocimiento y  todo lo que tenemos como pueblo, no debe estar tan solo en la vitrina de un museo, toda la cultura de mi pueblo es algo vivo, algo que está en nosotros, no queremos una cultura estancada en el pasado: “el mapuche comía, vivía, tenía”. Una verdadera práctica intercultural en la universidad, es la que valora no tan solo el conocimiento, si no a la persona que lo tiene, lo mantiene y lo promueve en la práctica.

 

 

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